Esta historia trata de una chica llamada Sonia, que ya desde muy niña, y de un modo muy
natural, le encantaba cuidar de los suyos. Sonia nació y creció en una familia muy unida y ella
era la pequeña del clan. Era buena hija, responsable y aplicada, y aunque un poco rebelde a
veces, eso era lo que le hacía perspicaz y avanzada para su edad. Su periodo escolar estuvo
teñido por el acoso de sus compañeros de clase porque ella no cumplía con el canon de belleza de las demás niñas.
A partir de esas experiencias de insultos y desprecios, Sonia se volvió una niña muy insegura y
miedosa que intentaba ganarse como fuera el cariño de los demás. Ella cuidaba mucho los
vínculos afectivos que tenía, pues no eran muchos por aquel entonces, y las amigas y su familia
eran su centro.
Cuando Sonia terminó su periodo escolar, decidió formarse en peluquería y estética, pues era
ya una persona dotada para el trabajo manual, el dibujo y los colores. Estudiando y trabajando
al mismo tiempo, para cuando Sonia terminó su formación, ya trabaja en uno de los centros de
peluquería más famosos de su ciudad… Pero como las historias del pasado se repiten, el
bullyng volvió a su vida. Sí, eran otras personas, otros escenarios y también otra edad, pero la
historia regresaba de igual manera o más dolorosamente. Sonia cayó en un proceso depresivo
por el cual  tuvo que comenzar una terapia psicológica; le esperaba un largo camino para
construir su seguridad y fortaleza. Pero algo en este proceso empezó a ser muy visible: a Sonia
se le acercaban otras personas que lo estaban pasando mal, porque era capaz de escuchar
como nadie. Cuando se vio con fuerza para reanudar su vida laboral, los cambios se hicieron
enormes: Sonia ya no era una simple peluquera. A partir de este momento muchas personas la
buscaban por su don para embellecer por fuera, pero también porque instintivamente, sacaba
la belleza de sus propios mundos internos.
Más tarde, ya con su propio salón de peluquería, estaba viviendo dos de sus grandes pasiones:
acompañar externa e internamente las personas que a ella se acercaban, mostrándoles  la
belleza que en ellas había.
Pero un día su mundo se rompió. Su padre enfermó de cáncer y Sonia hizo lo único que quería
hacer: centrarse en acompañar a su padre en todo lo que pudiera. Con ayuda de su familia
comenzó a investigar la enfermedad, lo que le llevó también a hacer muchos cursos de
terapias integrativas y holísticas para mejorar la calidad de vida de su padre, durante el tratamiento de
quimioterapia. Pero su padre había emprendido el camino de “vuelta a casa” y aquella
dolorosa situación hizo que Sonia cambiase el foco y transformara su vida. Primero ofreció en su salón de peluquería
productos solo aptos para enfermos de cáncer, para después abrir un espacio donde  escuchaba  y
trataba las dificultades emocionales de  personas en procesos difíciles. Así averiguó que su etapa de
peluquera había terminado, y se marchó a otro país donde aprendió mucho de la vida y el
amor. Al regreso, y sin saber muy bien cómo colocar todo lo vivido, recibió un mensaje
revelador en forma de “sueño”: su misión era acompañar. Así que Sonia invirtió todo su
tiempo y sus ahorros en muchas formaciones que la capacitaron para esto. Fue una etapa muy
dura ya que, para poder guiar a otras personas, primero hay que despertar fantasmas del
pasado y revivir situaciones dolorosas para sanarlas. Sonia se dejó guiar y en ese tiempo
conoció a compañeras maravillosas, hoy grandes amigas, mentores y profesores, emprendiendo así
su propio camino hacia el “Bienser”.
Gracias a todo ello es en la actualidad la profesional capacitada que es, emocionada por hacer
de su propósito de vida su día a día, guiando y creciendo con cada sesión de acompañamiento.
Te agradezco de antemano que hayas decidido escuchar-te y seguir los pasos que te han
guiado hasta aquí, conmigo, hacia el camino al Bienser.

 

CAPACITACIONES PROFESIONALES

Y aquí te dejo  mi formación de estos años, ya que en la actualidad, sigo y seguiré formándome:

  • Capacitada como Acompañante en Bioneuroemoción por la institución académica de Enric Corbera Institute y la Universidad de Torreón ciudad de México.
  • Especialista en Acompañamiento en Procesos de Duelo y Muerte por la Escuela de Desarrollo de Psicología Transpersonal Española (EDTe) y la universidad de Miguel De Cervantes.
  • Experta certificada en Programación Neuro Lingüística (PNL) por The Society of Neuro-Linguistic Programing Richard Bandler.
  • Especializada en  Hipnosis Eriksoniana. 
  • Acompañante en gestión de las emociones con Flores de Bach (fitoterapia).
  • Terapeuta en el modelo de consulta IFS (Internal Family System).

 Esta historia trata de una chica llamada Sonia, que ya desde muy niña, y de un modo muy
natural, le encantaba cuidar de los suyos. Sonia nació y creció en una familia muy unida y ella
era la pequeña del clan. Era buena hija, responsable y aplicada, y aunque un poco rebelde a
veces, eso era lo que le hacía perspicaz y avanzada para su edad. Su periodo escolar estuvo
teñido por el acoso de sus compañeros de clase porque ella no cumplía con el canon de belleza de las demás niñas.
A partir de esas experiencias de insultos y desprecios, Sonia se volvió una niña muy insegura y
miedosa que intentaba ganarse como fuera el cariño de los demás. Ella cuidaba mucho los
vínculos afectivos que tenía, pues no eran muchos por aquel entonces, y las amigas y su familia
eran su centro.
Cuando Sonia terminó su periodo escolar, decidió formarse en peluquería y estética, pues era
ya una persona dotada para el trabajo manual, el dibujo y los colores. Estudiando y trabajando
al mismo tiempo, para cuando Sonia terminó su formación, ya trabaja en uno de los centros de
peluquería más famosos de su ciudad… Pero como las historias del pasado se repiten, el
bullyng volvió a su vida. Sí, eran otras personas, otros escenarios y también otra edad, pero la
historia regresaba de igual manera o más dolorosamente. Sonia cayó en un proceso depresivo
por el cual  tuvo que comenzar una terapia psicológica; le esperaba un largo camino para
construir su seguridad y fortaleza. Pero algo en este proceso empezó a ser muy visible: a Sonia
se le acercaban otras personas que lo estaban pasando mal, porque era capaz de escuchar
como nadie. Cuando se vio con fuerza para reanudar su vida laboral, los cambios se hicieron
enormes: Sonia ya no era una simple peluquera. A partir de este momento muchas personas la
buscaban por su don para embellecer por fuera, pero también porque instintivamente, sacaba
la belleza de sus propios mundos internos.
Más tarde, ya con su propio salón de peluquería, estaba viviendo dos de sus grandes pasiones:
acompañar externa e internamente las personas que a ella se acercaban, mostrándoles  la
belleza que en ellas había.
Pero un día su mundo se rompió. Su padre enfermó de cáncer y Sonia hizo lo único que quería
hacer: centrarse en acompañar a su padre en todo lo que pudiera. Con ayuda de su familia
comenzó a investigar la enfermedad, lo que le llevó también a hacer muchos cursos de
terapias integrativas y holísticas para mejorar la calidad de vida de su padre, durante el tratamiento de
quimioterapia. Pero su padre había emprendido el camino de “vuelta a casa” y aquella
dolorosa situación hizo que Sonia cambiase el foco y transformara su vida. Primero ofreció en su salón de peluquería
productos solo aptos para enfermos de cáncer, para después abrir un espacio donde  escuchaba  y
trataba las dificultades emocionales de  personas en procesos difíciles. Así averiguó que su etapa de
peluquera había terminado, y se marchó a otro país donde aprendió mucho de la vida y el
amor. Al regreso, y sin saber muy bien cómo colocar todo lo vivido, recibió un mensaje
revelador en forma de “sueño”: su misión era acompañar. Así que Sonia invirtió todo su
tiempo y sus ahorros en muchas formaciones que la capacitaron para esto. Fue una etapa muy
dura ya que, para poder guiar a otras personas, primero hay que despertar fantasmas del
pasado y revivir situaciones dolorosas para sanarlas. Sonia se dejó guiar y en ese tiempo
conoció a compañeras maravillosas, hoy grandes amigas, mentores y profesores, emprendiendo así
su propio camino hacia el “Bienser”.
Gracias a todo ello es en la actualidad la profesional capacitada que es, emocionada por hacer
de su propósito de vida su día a día, guiando y creciendo con cada sesión de acompañamiento.
Te agradezco de antemano que hayas decidido escuchar-te y seguir los pasos que te han
guiado hasta aquí, conmigo, hacia el camino al Bienser.

 

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  • Capacitada como Acompañante en Bioneuroemoción por la institución académica de Enric Corbera Institute y la Universidad de Torreón ciudad de México.
  • Especialista en Acompañamiento en Procesos de Duelo y Muerte por la Escuela de Desarrollo de Psicología Transpersonal Española (EDTe) y la universidad de Miguel De Cervantes.
  • Experta certificada en Programación Neuro Lingüística (PNL) por The Society of Neuro-Linguistic Programing Richard Bandler.
  • Especializada en  Hipnosis Eriksoniana.
  • Acompañante en gestión de las emociones con Flores de Bach (fitoterapia).
  • Terapeuta en el modelo de consulta IFS (Internal Family System). 

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